Así como el color de los ojos o el color del cabello, algunas limitaciones visuales también se transmiten a través de los genes.
En este blog sobre la visión y la genética te contamos algunos de estos problemas visuales.
Miopía y Astigmatismo
Tanto el astigmatismo como la miopía pueden corregirse con el uso de lentes, pero ambos poseen un gran componente genético.
Por eso es importante saber si uno o ambos padres usan gafas.
El astigmatismo es una de las condiciones visuales más comunes.
Daltonismo
Si tienes daltonismo, significa que percibes los colores de manera diferente a la mayoría de las personas.
Generalmente, el daltonismo hace difícil distinguir ciertos tonos de color.
Por lo general, el daltonismo es hereditario. No tiene cura, pero los anteojos y lentes de contacto especiales pueden ayudar a mejorar la percepción del color.
Retinitis Pigmentaria
La retinitis pigmentaria puede ser hereditaria y suele deberse a defectos genéticos.
Afecta principalmente a las células que controlan la visión nocturna (bastoncillos), aunque en algunos casos también daña las células del cono retiniano.
El signo más característico de esta enfermedad es la presencia de depósitos oscuros en la retina.
Glaucoma
El glaucoma de ángulo abierto es el tipo más común.
En esta condición, el ángulo de drenaje formado por el iris y la córnea se mantiene abierto, pero otras partes del sistema no se vacían correctamente, lo que provoca un aumento gradual de la presión ocular.
Este tipo de glaucoma es hereditario.
Si algún integrante de tu familia inmediata lo padece, tu riesgo es significativamente mayor: la existencia de antecedentes familiares puede aumentar el riesgo de cuatro a nueve veces.
Estrabismo hereditario
El estrabismo es un trastorno en el que los ojos no se alinean en la misma dirección, por lo que no miran al mismo objeto al mismo tiempo.
Puede estar presente desde el nacimiento o desarrollarse durante la infancia.
Con frecuencia se debe a un problema en los músculos que mueven los ojos y puede ser hereditario.
La mayoría de los niños con estrabismo reciben el diagnóstico entre los 1 y 4 años de edad.
Las revisiones oftalmológicas son fundamentales para detectar cualquier tipo de enfermedad visual.
Si tienes antecedentes familiares de enfermedades que puedan ser hereditarias, es necesario realizar un examen oftalmológico completo para descartar o tratar a tiempo cualquier condición.

